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martes, 22 de abril de 2014

Crítica de "Desde mis ojos, una zambita cruel", de Juan Álvarez Prado, Franco Moretti y Hernán López Sosa

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Desde mis ojos, una zambita cruel

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2014 (Teatro Gargantúa).

Calificación: 7.5 /10

Una imagen que armé inspirada en la obra

¿De qué se trata?: Situada en Buenos Aires, en los años 50. Un rígido dueño de estancia y su hija adolescente, marcados por la tragedia, reciben a Lucas, el primo de la joven, que ha llegado de la ciudad para trabajar en el campo. Con el transcurso de los días, surgirá un amor prohibido, del que será testigo un caballo que los primos intentan domar. De hecho, veremos esta historia desde sus ojos.

El punto fuerte de la obra: la dirección de Juan Álvarez Prado.
El creador y director de Embarazados, ecografía de una espera (uno de los mejores musicales off que recuerdo haber visto en los últimos años) regresa con un material muy distinto, pero reafirma su efectividad para contar una historia. Sin dudas, un rasgo positivo de Desde mis ojos es que logra crear una atmósfera, y esto sólo puede suceder cuando se cuidan todos los detalles. Así, la pieza envuelve al espectador en un ambiente áspero, severo y salvaje. No necesitamos ver demasiado del campo para sentir que estamos en él. Tampoco requerimos que haya animales en escena.
En manos de algún creador desprevenido, es muy probable que el efecto no hubiera sido tan subyugante, porque varios han explorado ese espacio con bastante artificialidad. Pero Álvarez Prado parece conocer la esencia del ámbito rural lo suficientemente bien como para recrearlo en pocos metros cuadrados, en pleno Colegiales. A esto se suma el hecho de que no sólo quiere que viajemos en el espacio, sino también en el tiempo. Entonces, es ahí cuando el marco adquiere una rigidez mayor, propia de los códigos sociales de los años 50… aunque muchos de los prejuicios siguen siendo los mismos. Me detuve en todo esto para mostrar lo bueno que es tomarse un tiempo para crear una base sólida y decidir qué es lo que una obra pretende ser para lograr mejores resultados.

Retomando lo importante de la sugestión para transportar al público, nos topamos con la memorable interpretación de Patricio Witis, en la piel de un caballo. Algunos musicales de Broadway ya han usado actores para hacer de animales. Es el caso de Cats, El Rey León y El Mago de Oz. No obstante, estos siempre estaban inmersos en un mundo inverosímil, en el que podían hablar. Desde mis ojos plantea otro desafío: que un actor interprete a un caballo dentro de un entorno realista y que, para colmo, el caballo pueda oficiar de narrador y hasta cantar. Lo que podría haber sido ridículo o bizarro y hacer virar el registro de la obra hacia el absurdo está trabajado de tal forma que este detalle es sumamente poético. Además, está perfectamente integrado al espacio, dado que uno le cree a Witis que es un caballo y que vive en un corral. Tampoco esperen ver una versión argentina de Mr. Ed, porque este animal no se comunica verbalmente con los humanos, sino que atestigua lo que sucede y reflexiona con seriedad.
Como se verá, es un personaje complejo, y Witis cumple en exceso (apuntalado por Álvarez Prado). Con el torso desnudo, prescinde de cualquier referencia a un equino desde el vestuario, sino que compone desde lo físico. Captura movimientos reconocibles en los caballos y los reproduce con una combinación de habilidad y sensibilidad. Atraviesa, así, distintos estados del animal, como su brusquedad, su sufrimiento, su vínculo con las personas y su fuerza. Siempre mira hacia el frente, y permanece prácticamente toda la obra en escena.

Asimismo, el caballo es sólo uno de los elementos campestres que le sirven a Álvarez Prado (también autor del libro) para construir metáforas que enriquecen la narración. Tal es así que, en la última escena, termina conectando toda la historia con la idea de lo rural, pero no voy a adelantar más. Además, desarrolla la clásica tensión entre campo y ciudad, el romance juvenil, los conflictos familiares, la viudez y, como se dijo anteriormente, las convenciones de los años 50.
Otro tema que trata es el de la música (en este caso, folklórica) y su capacidad para transformar la realidad. Es por esto que las canciones no desentonan, al margen de que no son tantas. Por otra parte, un acompañamiento instrumental en guitarra (tocada en vivo por el compositor, Franco Moretti) marca el ritmo de varios momentos de acción dramática, y está más presente.
Acerca de las canciones, el género folklórico le sienta bien al relato. Me gustaría destacar dos piezas por su belleza compositiva: el solo de Lucas (donde el tempo rápido parece sugerir el veloz desplazamiento de los distintos paisajes a través de la ventana del tren) y el dúo entre los primos (acorde al romance blando que viven). Si bien se escucha folklore (a veces, con reminiscencias de la rama más moderna), hay también una zamba, que le da al espectáculo su subtítulo.
Hernán López Sosa es el letrista de las canciones, y sigue la línea de Álvarez Prado al incluir metáforas y reflexiones. Se nota que las canciones no están porque sí, sino para que los personajes puedan hablar a través de ellas (véase la relación especial que tienen el caballo y el tío de Lucas con la música y cómo van reaccionando ante ella).

Julián Rubino (Lucas), que había sido el cover masculino en Embarazados, maneja correctamente el equilibrio entre la inocencia de su personaje y su costado más impulsivo, y canta y toca la guitarra con seguridad y expresividad. Celeste Sanazi (Soledad) se va ablandando progresivamente como exige el guión, y tiene buena química con Rubino y una voz dulce. Mariano Muente (padre de Soledad) aporta la tensión en la historia. Se nota que se trabajó la unión del grupo en los ensayos, algo que suele suceder en proyectos off con pocos actores. Otro aspecto para señalar es la buena proyección vocal de todos, puesto que no usan micrófono pero se los escucha perfectamente.

La iluminación marca el día y la noche, pero siempre con tonos que nos alejan de la ciudad. La mencionada escenografía (de Alocarte), pese a ser sintética, logra generar tres espacios en un escenario reducido, a partir de la elección de componentes clave. El vestuario es sencillo.

Por último, las coreografías de Florencia López Mañan tienen una particularidad: no apuntan al baile folklórico, sino que permiten resolver ciertos desplazamientos que son difíciles de mostrar (por ejemplo, el juego de Lucas y Soledad con el caballo o la cabalgata).

En resumen: Una obra fantásticamente dirigida por Juan Álvarez Prado, que envuelve al espectador en la áspera atmósfera de un campo en los años 50. Un trabajo memorable de Patricio Witis, un texto con ecos poéticos, bellas canciones folkóricas y muy buenas interpretaciones garantizan que Desde mis ojos ya se posicione como uno de los espectáculos off más destacados del 2014. Una zambita cruel para vernos reflejados en nuestro lado más animal. Recomendada incluso para los no amantes del género musical.

¿Qué se puede aprender viendo esta obra?: Cómo sugerir un espacio y una atmósfera, a partir de pocos recursos, teniendo un planteo claro.


Más información:
Dirección: Juan Álvarez Prado.
Teatro: Gargantúa (Jorge Newbey 3563, Colegiales) – 4555-5596 info@teatrogargantua.com.ar
Funciones: lunes a las 21 hs.
Duración: 1 hora y 10 minutos.
Precio de las entradas: $70.
Fotografía: Bruno Moretti.
Diseño gráfico: Juan Ignacio Bruzzo.
Producción ejecutiva: Fiorella Costadoni.
Prensa: Daniel Falcone.
http://www.facebook.com/pages/Da-Capo-Producciones/462455630522166


Dato de color: si les gusta lo laberíntico, no se pierdan la oportunidad de subir al baño antes de entrar a la sala (es decir, al del bar).

sábado, 19 de abril de 2014

Crítica de "Premios Hugo en Calle Corrientes: Los Musicales al Aire Libre"

 Categoría: EVENTO ESPECIAL

Crítica de Premios Hugo en Calle Corrientes: Los Musicales al Aire Libre

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2014.

El domingo 13 de abril, desde las 14 hs. y hasta las 18 hs., se llevó a cabo la cuarta edición del evento anual “Premios Hugo en Calle Corrientes: Los Musicales al Aire Libre”, una gran iniciativa de Ricky Pashkus y Pablo Gorlero. Tal vez, para muchas obras, sea más importante que los Premios Hugo en sí. Así, se le da visibilidad a una gran cantidad de espectáculos, a pesar de que luego no queden nominados. Todo esto, ante miles de personas que se reúnen en la Av. Corrientes, entre Libertad y Cerrito. Este año, resultó práctica la implementación de un programa de mano. Una lástima que yo no lo tenía, porque hubiera sido mucho más fácil y rápido hacer esta nota. De todas formas, su distribución, junto con la Revista Divague, se complicó entre la multitud. Lo mismo sucede siempre con los folletos que entregan las obras, muchas veces sin pericia suficiente. El año pasado, recuerdo que llegaban a pasar un pilón de panfletos entre el público para que este mismo lo distribuyera.
Yendo al evento en sí, resultó entretenido, y la conducción de Pashkus y Gorlero fue cálida, y superaron sus equívocos riéndose de ellos mismos. Surtió efecto cambiar un poco de conductores al convocar, alternativamente, a Jey Mammon y a Laura Esquivel.
Pablo Gorlero se preguntaba cómo se pronunciaba la palabra medley (popurrí en inglés). Ya lo aclaré en otra crítica, pero no está de más decir que la pronunciación es "MEDLI" y no "medlei" ni "midlei".
El sonido (de Osvaldo Mahler) fue superior al de ediciones anteriores. Hay que decir que ciertos ensambles, no obstante, recurrieron al playback para ajustar la calidad del sonido, y no deslucieron su actuación.
Resultaría largo y tedioso detallar la jornada de cuatro horas. Por eso, me remito a enumerar las 64 obras que participaron del encuentro, que serán, en definitiva, las protagonistas de este blog en los próximos meses. De las que ya están en cartel, indico día y horario de las funciones, teatro, precio de las entradas y algunas promociones. De las que todavía no subieron a escena, la fecha de estreno y el teatro. Para los unipersonales, señalo también quién lo interpreta. Algunos de los espectáculos que se presentaron bajaron de cartel, y de otros no poseo algunos de los datos (si algunas de las producciones quiere, puede enviarlos por mail).
Se puede acceder a las críticas de las obras cuyo título está en azul y subrayado haciendo un click.
Voy a utilizar el sistema de estellitas que uso cada tanto. Las verdes son para los mejores momentos y las doradas para los mejores de los mejores. En este caso, no juzgo las obras, sino sólo las presentaciones en el evento. Agrego un breve comentario para justificar mi elección.
Me gustaría, sin embargo, dar una apreciación general. Rescato la forma en que los elencos enfrentaron el frío, pero en ciertos cuadros (sobre todo, del primer tramo) noté desniveles vocales que no esperaba. Tal vez haya sido a causa del clima o de la mala adecuación a la pista pregrabada (sobre todo, en cuanto al tono). Otros elencos brindaron muy buenos momentos. Había pocos infantiles de buena calidad, pero pueden reivindicarse en las tablas a partir de su estreno.
   
1) Infantil: La Nueva Era Extraordinaria – Mayo – Teatro SHA --- *Concepto visual atrapante y destreza circense.

2) Infantil: Perdidos en la Biblioteca – Julio – Teatro Gargantúa

3) Infantil: Recreo Rock – 7 de junio – Teatro El Cubo

4) Infantil: Con Alma de Niño - ¿? - ¿?

5) Infantil: Juego de Clownies - ¿? - ¿?

6) Infantil: Sueños Enredados, entre lo real y lo fantástico (2º temporada) – En cartel; domingos de abril a las 20 hs. – Teatro del Viejo Mercado (Lavalle 3177, Abasto) - $80 (2x $120)

7) Infantil: Los Nixis y el Bosque Prohibido – Julio – La Oreja Negra

8) Infantil: El Viaje de los Hermanos Luna – Desde el 21 de junio – Teatro La Mueca

9) Infantil: Sueño de una Noche de Verano – Junio – Teatro Maipo

10) Infantil: Desenchufados, teatro al toque En cartel; últimas 2 funciones: sábados 18 y 25 a las 18 hs. – Teatro La Mueca (Cabrera 4255, Palermo)

11) La Parka (7º temporada) – En cartel; miércoles 20:30 hs. – Teatro Picadero (Pasaje Santos Discépolo 1857) - $150

12) Alicia en Frikiland (2º temporada) – Julio – Teatro Metropolitan - ATP

13) Bravo, Nino! (2º temporada) – Mayo – Chacarerean Teatre

14) Casi Normales (5º temporada) – En cartel; miércoles a sábado 21 hs., domingo 20 hs. - $200 y $240 – 2x1 de Club La Nación ---*Siempre es un placer escuchar canciones de esta enorme obra. En este caso, fueron "Soy para vos" y "Superboy y la chica invisible".

15) El Cabaret de los Hombres Perdidos (3º temporada) – En cartel; martes 20:30 hs. – Teatro Molière (Balcarce 682, San Telmo) - $200 – 1 hora y 45 min. ---*Una ácida y genial canción, con cuatro buenos intérpretes.

16) El Loco de Asís (2º temporada con este elenco) – En cartel; lunes 21 hs. – Teatro El Cubo (Pasaje Zelaya 3053, Abasto) - $80 y $140 – Consultar promociones en la crítica ---*Se lucieron la partitura de Bianchedi y la energía del elenco.

17) Ayres de Cabaret, entre luces y sombras (2º tenporada) - ¿? - ¿? ---*Acertada interpretación de Vicky Buchino.

18) Las Mujeres No Saben Decir Adiós (2º temporada) – Mayo – Paseo La Plaza; sala Cortázar

19) Juegos de Fábrica, una obra con escenas de rock – Desde el 1º de mayo; jueves a las 21 hs. - Teatro El Método Kairós

20) Pasos de Amor – Bajó de cartel

21) Phantom – Agosto – Teatro del Globo

22) El Libertador – Mayo y junio – Funciones gratuitas para colegios- facebook.com/ellibertadormusical - ATP

23) Ámame a través de los Años (2º temporada) - ¿? - ¿?

24) Music hall: Acapella Van (de VOXPOP) – En cartel; viernes 21 hs. – Velma Café (Gorriti 5520, Palermo) - $110 ---*Humor y talento rítmico. Se presentaron con una canción de las Spice Girls y otra de Bandana. Muy buena respuesta del público.

25) Rinaudo, el amor tiene razón – Bajó de cartel

26) Desde mis ojos, una zambita cruelEn cartel; lunes 21 hs. – Teatro Gargantúa (Jorge Newbery 3563) - $70

27) Infantil: La Nota Mágica – Mayo – Teatro La Ribera (La Boca) ---*Notable elenco para un infantil que parece tener un buen punto de partida.

28) Fotogramas – desde el 21 de julio - ¿?

29) Los Restos de la Memoria – Bajó de cartel

30) El aprendiz (con canciones de Alejandro Sanz) – En cartel; lunes 20 hs. – Teatro La Mueca (Cabrera 4255) - $80 (2x $120 escribiendo a listas.elaprendiz@hotmail.com) – 2x1 con Club La Nación

31) V.I.D.A., un musical sanador – Reestreno por confirmar

32) She smiles (con canciones de Stevie Wonder) – En cartel; viernes 21 hs. – Teatro Anfitrión (Venezuela 3340) - $80

33) A’Nonna Filomena (con canzonettas populares italianas) – del 4 de mayo al 8 de junio; domingo a las 16 hs. – Centro Cultural Borges (Viamonte 525) - $90 a $120 – 75 min.

34) Mundo Redondo (con canciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota) – En cartel; viernes 21 hs. – Teatro El Método Kairós (El Salvador 4530, Palermo) - $70

35) Unipersonal/Music hall: Entre Él y Yo (con canciones de Serrat) – Susan Ferrer – Bajó de cartel

36) Unipersonal: Ekeko Funesto – Pedro Velázquez - ¿? - ¿?

37) Unipersonal: Yo Alfonsina – Mariana Jaccazio – En cartel; domingo 20 hs. – Teatro El Método Kairós (El Salvador 4530, Palermo) ---*Dramatismo bien manejado.

38) Unipersonal/Music hall: Según Cole Porter – Melania Lenoir – Mayo – Teatro Molière ---*Encantadoras melodías de Cole Porter, con la gracia de Lenoir.

39) La amante - ¿? - ¿?

40) Groupie (con canciones de Los Beatles) – Desde el 4 de junio; miércoles 22:30 hs. – Paseo La Plaza; The Cavern - $100 – 2x1 con Clarín 365

41) RESETEn cartel; lunes 21 hs. – Teatro Empire (Hipólito Yrigoyen 1934) - $80 ($50 para menores de 32 años) – 60 min.

42) La máscara de hierro – Desde el 27 de mayo – Teatro El Cubo ---*Impronta distintiva para un relato clásico.

43) L-14, un musical distintoEn cartel; martes 21 hs., hasta el 6 de mayo – Teatro El Cubo (Pasaje Zelaya 3053, Abasto) - $70 y $120 ---*Coreografía imaginativa.

44) SALOMÈ, el musical – Desde el 9 de mayo – Teatro El Cubo (Pasaje Zelaya 3053, Abasto) ---*Atrapante enfoque a la historia.

45) Pegados (2º temporada) – En cartel; sábado 21 hs. – Chacarerean Teatre (Nicaragua 5565)

46) Orlando, Despierta! (basado en la novela de Virgina Wolf) – Junio - ¿? ---*Buen trabajo con las armonías.

47) Music hall/Infantil: 1er Beso – Desde el 10 de mayo – Teatro El Cubo (Pasaje Zelaya 3053, Abasto) ---*Jóvenes intérpretes que son buenos bailarines.

48) Divorciadas, el musical – Desde el 6 de mayo – La Ratonera Cultural

49) Té Llegó la Hora – Desde el 5 de junio – Teatro Colonial

50) Bodas de sangre – Desde el 1º de junio; 20:30 hs. – Teatro El Método Kairós

51) Quiero el BesoEn cartel; martes 21 hs. – Teatro El Ópalo (Junín 380) - $100 – 70 min.

52) Music hall: Swingers, canciones con swing – 6, 13 y 20 de mayo a las 20:30 hs. – Teatro Metropolitan Citi ---*Buenas voces y arreglos.

53) Unipersonal: Intento Garbo – Max Accavallo – Bajó de cartel

54) Unipersonal: BoyScout – Dennis Smith - ¿? - ¿?

55) Unipersonal: Collar de Melones – Claudia Rocha – Bajó de cartel

56) Unipersonal: La FieraEn cartel; domingo 21 hs. – Teatro El Extranjero (Valentín Gómez 3378, Abasto) - $100 (estudiantes y jubilados con acreditación: $70) – 55 min.

57) …y un Día Nico se Fue (2º temporada) – En cartel; miércoles y jueves 21 hs., viernes 22 hs., sábado 19:30 hs. y 22 hs., domingo 20 hs. – Teatro 25 de Mayo (Av. Triunvirato 4444, Villa Urquiza) - $70 a $150 // Miércoles (día popular): desde $50

58) Mireya, un musical de tangoEn cartel; miércoles a sábado 21 hs., domingo 20 hs. – Teatro Presidente Alvear (Av. Corrientes 1659) - $80, $100 y $120 // Miércoles (día popular): $50 y $80 – 2 horas y 10 min. ---*Gabriela Bevacqua, pese a que no sabía bien cómo entrar en algunos tramos del medley, demostró que vale la pena ver su nuevo protagónico. Cantó cinco fragmentos de canciones que la tienen como la voz principal, uno atrás del otro.

59) T.A.S.C.A.Q.En cartel; sábado 23:30 hs. - Teatro El Método Kairós (El Salvador 4530, Palermo)

60) Company (2º temporada) – En cartel; martes 20:30 hs.- Teatro Apolo (Av. Corrientes 1372) – 2 horas y 25 min. (con intervalo) ---*Pese al playback del ensamble, esta escena logró un momento de comicidad, sostenido por el siempre bienvenido virtuosismo de Sonheim.

61) Music hall: El Club del Hit – Bajó de cartel ---*Perfecto desplazamiento escénico.

62) Priscilla, la reina del desiertoEn cartel; miércoles a viernes 20:30 hs., sábado 19 hs. y 22:45 hs., domingo 20 hs. (excepto Viernes Santo 18/4: 19 hs. y 22:45 hs.) – Teatro Lola Membrives (Av. Corrientes 1280) - $150, $300 y $350 – 2x1 con Club La Nación a través de Ticketek ---*De vuelta, a pesar del playback del ensamble, el cuadro se destacó por las caracterizaciones de los tres protagonistas, que debieron improvisar cuando la pista tardaba en comenzar.

63) Al Final del ArcoirisEn cartel; miércoles a viernes 21 hs., sábado 20:30hs. y 22:45 hs., domingo 20:30 hs. – Teatro Apolo (Av. Corrientes 1372) - $200 a $240 – 2x1 con Club La Nación y Clarín 365 ---*Karina K fue Judy otra vez en una interpretación inmensa y humana.

64) Bossi Big Bang ShowEn cartel; miércoles, jueves y domingo 21 hs., viernes 22 hs., sábado 20:30 hs. y 23:30 hs. – Teatro Astral (Av. Corrientes 1639) – $180 a $280 ---*Bossi aprovechó su carisma para conseguir que la multitud bailara un lento de Manuel Wirtz.


Ausentes:
65-Manzi,la vida en orsai (2º temporada)En cartel; jueves y viernes 21 hs., sábado 20:30 hs. y 22:45 hs., domingo 20:30 – Teatro La Comedia (Rodríguez Peña 1062) - $200

66-Amor sin Barreras, lo conocí en el RocaEn cartel; sábado 21 hs., domingo 19:30 hs. – Museo Larreta (Juramento 2291, Belgrano) - $80

67-Unipersonal: Canción de Cine (2º temporada) – Francisco Pesqueira – En cartel; lunes 21 hs. – Teatro La Comedia (Rodríguez Peña 1062) - $120

 68-Music Hall: Legado de autora: María Elena WalshEn cartel; sábado 19:15 hs. –Paseo La Plaza; The Cavern (Av. Corrientes 1660) - $100 – 2x1 con Clarín 365 – No es un infantil

69-De Gira en La Farruka (2º temporada) - ¿? – Teatro 25 de Mayo

70-Music hall: Stranvaganza, Estados del TiempoEn cartel; jueves a sábado 21 hs., domingo 21 hs. (excepto sábado 19/4: 21 hs. y 23:30 hs.) - $200, $250, $300, $350, $400 y $450

71-Reina Reech sobre Hombres y Mujeres – Desde el 29 de abril – Teatro Maipo Kabaret

72-Unipersonal/Music Hall: Ciclotimia Musical – Dan Breitman – En cartel; sábado 21 hs. – Velma Café (Gorriti 5520, Palermo) - $110

73-Telemarketers (2º temporada) – En cartel; sábado 23 hs. – Teatro El Belisario (Av. Corrientes 1624) – Desde $60

74-No jures por la luna, Romeo (con música de Queen) – En cartel; sábados de mayo 21:30 hs. – Espacio Cultural Urbano (Acevedo 460, Villa Crespo) - $80

75-A lo mejor sería feliz (basada en poemas de Fernando Pessoa) – En cartel; sábado 23 hs. – Centro Cultural de la Cooperación, Sala Varieté (Av. Corrientes 1543) - $80

76-Mucho tango y pocas nueces (la obra de Shakespeare contada con tangos populares) – En cartel; domingo 20 hs. – Teatro La Galera (Humboldt 1591, Palermo) - $80 - ATP

77-Transeúntes, en la vereda de la realidad – domingos de mayo, 16 hs. – Teatro El Método Kairós

78-BULeBU in concert (2º temporada) – En cartel; sábado 20:30 hs. – Sala Siranush (Armenia 1353, Palermo) - $120


 El termómetro de los Premios Hugo:                                    
Me gustaría dar mi opinión sobre cuáles son las obras que creo que quedarán nominadas al premio mayor. Así como están las cosas, parece que Priscilla, la reina del desierto, es la candidata más firme para ganar el Hugo. Dos obras más alcanzarán la nominación al mejor musical. Hasta el momento, tienen chances Company, Al Final del Arcoiris, …y un día Nico se fue y Mireya, un musical de tango. Si fuera por mí, me quedaría con las primeras dos, pero parece inusual que la terna desaproveche la posibilidad de nominar un buen musical argentino. ¿Pero cuál de los dos podría ser? Por otro lado, a Al final del arcoiris puede perjudicarla el hecho de no ser un musical (es una obra con música sobre un ícono del musical). En cuanto a …y un día Nico se fue, en realidad, yo la considero una obra del off, pero no sé cómo la catalogará el jurado. Estos últimos factores podrían ayudar a Mireya a quedar nominada.
En cuanto a los unipersonales, veo a Mariana Jaccazio a la delantera, pero hay muchos que podrían estar cerca del premio también.
En music hall, el claro ganador es El Club del Hit, y es probable que BULeBU termine merecidamente nominado.

La categoría de musical off es incierta porque todavía no se estrenaron algunos títulos fuertes, si bien Pegados y El Loco de Asís (que podría ganar tranquilamente) cuentan con opciones.

martes, 8 de abril de 2014

Crítica de "El Cabaret de los Hombres Perdidos", de Christian Siméon y Patrick Laviosa

 Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de El Cabaret de los Hombres Perdidos
Título original: Le Cabaret des Hommes Perdus

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2012 – 2013 – 2014 (Teatro-Bar Molière).

Calificación: /10 
 

¿De qué se trata?: En Francia, Dicky se encuentra desprotegido y lastimado. Su mayor aspiración es ser un cantante reconocido. Tras encontrar asilo en un peculiar bar en la zona roja gay, el Destino en persona se hará cargo de su vida y lo impulsará a seguir un camino distinto del que él había pensado. Las (estrafalarias) personas con las que se encuentre lo modificarán de una manera especial. Esta obra trata como grandes temas la fama y la homosexualidad.

El punto fuerte de la obra: el libro de Christian Simeón.

Fui a ver la obra con uno de mis tíos, que es chef. Al finalizar, me dijo “Vos me trajiste a ver una obra francesa, y ahora yo quiero que conozcas la cocina francesa”. Fuimos, entonces, a un restaurant francés que queda a unas pocas cuadras de distancia la sala. Al entrar, un mozo nos alcanzó unas copitas con una bebida de un color rosa muy curioso, con burbujas pequeñas. Agradecí el ofrecimiento, pero dije que no quería. El monsieur me la dio igual. A mí no me atraen las bebidas alcohólicas, y no tomo ni una cerveza, pero me llamó la atención el aspecto de ese trago. Mi tío me explicó que se llamaba kir royal, y que es muy común en Francia. Me dije que, por lo menos a título anecdótico, tenía que dar un sorbo. Resulta que ese rosa centellante que parecía suave en realidad tenía cierta fuerza oculta. Esa minúscula cantidad bastó para experimentar cómo un ardor me recorría la garganta y se apoderaba de ella con burbujeante prepotencia. Para alguien como yo, no habituado a tomar bebidas de estilo, esto resulta una sensación súbita e inesperada. ¿A dónde quiero llegar? A que El Cabaret de los Hombres Perdidos es un kir royal.

Quiero adelantar que, al ser esta la tercera temporada, hablaré con un poco más de libertad acerca de algunos aspectos de la trama (como hice con Casi Normales), pero no voy a explicitar detalles cruciales.
Dicho esto, el espacio del Cabaret de los Hombres Perdidos funciona como una iniciación brusca para el personaje de Dicky (Esteban Masturini). Por eso lo comparo con el kir royal. Cuando él llega por primera vez, lo concibe como un lugar deslumbrante y promisorio (es su refugio). Principalmente, porque cree saber qué es lo mejor para él y que allí puede encontrar la forma de empezar a cumplir su sueño. No obstante, se topa con el personaje del Destino (Omar Calicchio), que tiene preparado algo distinto para él. Una vez que acepta su carta de recomendación, una fuerza imparable se irá apoderando de él y moldeando su futuro de forma irreversible. Mejor dicho, dos fuerzas: una está marcada por el Pasionómetro (ubicado a la izquierda del escenario) y la otra configura la identidad que no había podido asumir. El Destino lo aclara: será un viaje rápido, como aquella vertiginosa sensación que causa el kir royal a una garganta que nunca había recorrido. Por supuesto, todo cambio violento tiene sus consecuencias. Cuando se pasan a toda velocidad las hojas de un libro, uno llega al final sin haber tenido demasiada consciencia de qué fue lo que sucedió entremedio.
Pero a nosotros, los espectadores, el texto refexivo y simbólico de Christian Siméon nos deja un abanico de situaciones más que pintorescas y, en cierta medida, parece querer iniciarnos junto con Dicky en algunas cuestiones que podemos desconocer, a la vez que nos deja pensando. El público también quedará atrapado en el Cabaret, los personajes nos lo advierten más de una vez.
Siméon (también letrista) presenta escenas desopilantes y gags que albergan un costado sombrío, manejando contrastes permanentes. [Me hubiera gustado estar en la conferencia de prensa que tanto él como Patrick Laviosa dieron en Bs. As. y escuchar su visión, pero un compromiso anterior me impidió asistir.] La traducción de Pablo Rey (libro) y Roberto Peloni (letras) logró ser fiel a su ironía y contiene algunos juegos de palabras.

Lía Jelín pergenió un planteo actoral entre surrealista y expresionista, que dialoga frenéticamente con el absurdo y el patetismo, a tal punto que dejan de diferenciarse y lo que sucede en escena se vuelve una desconcertante celebración en medio del dolor. El vestuario de René Diviú y Omar Calicchio (que posibilita la multiplicidad de personajes a partir de cuatro actores), la escenografía de Diviú y la iluminación de Gonzalo Códova captaron ese ambiente híbrido e indeciso. La realización escenográfica del auto llama la atención en seguida.

La música de Patrick Laviosa es tan bipolar como el resto de la propuesta y transita distintos géneros, como el vodevil a varias voces (bien coreografiado por Seku Faillace) o solos más tradicionales, expresivos y melancólicos (pero no sin sus contrastes internos). La alternancia funciona bien para matizar la historia y darle ambigüedad.
Vale destacar que la sala cuenta con muy buen sonido.

La selección del elenco fue el factor determinante para que la obra funcionara (fue reconocida con el Premio Hugo de Oro a lo mejor de 2012-2013)… y para que siga funcionando en 2014. Capaces tanto de hacer reír como de afectar al público, los cuatro artistas cambian de registro y de personajes con convicción.
A Omar Calicchio (Destino) uno le cree todo lo que actúa o canta, en cualquier obra que esté. Es el protagonista de un número muy entretenido. Diego Mariani (tatuador) aporta la mejor interpretación vocal de la noche con su solo, porque cuando canta uno puede percibir los sentimientos de su personaje luchando por salir. Esteban Masturini (Dicky) consigue mostrarse desconsolado
y perdido y canta la melodía más destacada de la partitura de Laviosa, con una fuerte carga emotiva. Roberto Peloni (la transexual Lullaby) es quien debe teñir de alegría algunos momentos más oscuros.
En la función que presencié, el talentoso Gaby Goldman estaba sentado al teclado, manteniéndose en un rígido personaje con los brazos tatuados. Sin embargo, en el resto de las funciones, el músico será Fernando Albinarrate.

Una reflexión interesante que nos deja la obra (si no la vieron, recomiendo que se salteen estos dos párrafos) es que hay dos vías para lo que se podría llamar la paradoja de la “soledad acompañada”: la que involucra el contacto íntimo con tantas personas que ya no se pueden individualizar y pasan a ser parte del montón (un tatuaje más) y la que garantiza tal nivel de seguridad y certezas que todo se vuelve estático y aburrido.
Frente a los otros musicales con temática gay actualmente en cartel (… y un dia Nico se fue y Priscilla, la reina del desierto), El Cabaret... es el que se enfrenta con una realidad más escabrosa: la homosexualidad no se elige, y uno no puede evadir ese Destino. No hay escape del Cabaret, en el que uno se termina mimetizando, al punto en el que sólo puede respirar entre su humo y sólo puede ver en sus penumbras. La imposibilidad de torcer el destino puede suscitar angustia y desesperación. Mirándolo desde mi óptica heterosexual, me parece un texto muy valiente, que también resalta la importancia de vivir el hoy.

En cuanto a la metáfora de los tatuajes a la que apela la obra, pensemos en lo que pasa con quienes graban en su piel un nombre que luego quieren olvidar. Un método muy difundido es taparlo con otro tatuaje. Pero, ¿y si uno tampoco quiere ver más ese tatuaje? Pide que le hagan otro que se lo cubra. ¿Y si luego, por algún motivo, no puede soportar verlo y quiere otro encima? Es un círculo vicioso, que aguanta mientras lo soporte el cuerpo.

Otro de los grandes temas de la obra es la fama a cualquier precio. No revelaré nada acerca de esto, salvo que el final está muy bien resuelto desde la puesta y se conecta con esta cuestión.
 
En resumen: Un musical entre surrealista y expresionista que desdibuja los límites entre el absurdo y el patetismo. Con divertidos gags, un texto reflexivo y simbólico y grandes interpretaciones, lleva al espectador a un vertiginoso viaje de iniciación, exponiéndolo al humo y la penumbra.


Más información:
Dirección: Lía Jelín
Teatro: Molière (Balcarce 682) – Tel.: 4343-0777
Duración: 1 hora y 45 minutos
Funciones: martes a las 20:30 hs.
Precio de las entradas: $200

Fotos: Alejandro Palacios y Sofía Peralta

facebook.com/elcabaretdeloshombresperdidos

miércoles, 19 de marzo de 2014

Crítica del festival "Ciudanza" - 2014

Categoría: EVENTO ESPECIAL

Crítica del festival Ciudanza 2014

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2014 (Plaza Estado del Vaticano y Plaza Mitre).


¿De qué se trata?: Un festival gratuito organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, donde 12 propuestas de danza de distintos coreógrafos se montan en espacios públicos.

Hasta ahora me había negado a escribir sobre espectáculos estrictamente de danza, por no estar demasiado relacionados con el tema del blog. Por eso, sí comenté sobre coreografías en musicales y su función (o no) dentro de la historia, y cómo transmiten los sentimientos de los personajes, así como el baile en el marco de un music hall o un concierto. Si bien me sigue pareciendo que hay que respetar a la danza como un mundo separado y con reglas propias (y críticos particulares), al ser Ciudanza un festival popular, consideré que podía dar mi visión al respecto. Así, decidí explorar muy brevemente cómo el baile sirvió como vehículo de expresión en cada propuesta. Puse calificaciones a cada una de las piezas que vi (cabe aclarar que no presencié todas), y el promedio final sería 6.4 (aprox.). Traté de que los puntajes estuvieran bien diferenciados, para mostrar claramente cuáles fueron mis preferencias. De todas formas, valoré todo el festival (ninguna de las coreografías estuvo de más). Ojalá siga funcionando como canal para la danza independiente, y que el público lo siga respaldando. Por suerte, ya está programada una nueva entrega para el año que viene.


Piezas representadas en la Plaza Estado del Vaticano:

Paraíso, de Edgardo Trabalón: 6

Edgardo Trabalón (primer bailarín del Teatro Colón y coreógrafo de Paraíso) y Daina Ruiz (también del ballet estable del Colón) dieron el necesario toque clásico a un festival donde predomina lo contemporáneo. Digo que era necesario en función de diversificar y representar otro tipo de danza, pero no por el preconcepto errado de “si es clásico, es bueno”. Si bien los espectadores pudimos disfrutar de la línea de los intérpretes y su pulcro estilo, la propuesta me resultó demasiado breve. Se podría haber utilizado más la escalinata del Teatro Colón, el pasaje de música era repetitivo y la elección del vestuario fue bastante extraña.


Alud, de Florencia Vecino y Manuel Attwell: 4

Esta experimentación también fue demasiado corta, y ese es su mayor problema (el video podría haber sido acortado y el baile, extendido). Por lo demás, de una forma simple pero concreta nos transmitió los sentimientos de alteración radical de todo lo que parecía ordenado y la posterior claustrofobia, al no poder reaccionar contra esto. La idea de empezar la performance con un ritmo lento e ir acelerándolo fue una tendencia seguida por muchas de las coreografías de este festival, y eso les quitó cierto factor sorpresa.

Una constante, de Juan Jesús Guiraldi: 9

La coreografía más destacada que vi en Ciudanza 2014. Este grupo fue el que mejor cumplió con la consigna de intervenir el espacio público. La plaza se vio completamente invadida por el vértigo de los bailarines, que la recorrían con fluidez, como animales liberados en su hábitat natural. Demostraron destreza y plasticidad para llevar adelante movimientos complejos, con fuertes ecos de la disciplina parkour, revitalizando cada espacio con contorsiones o deslizamientos. En cuanto a la simbología, por lo que mostraba en paralelo el video, la pieza puede habernos querido hablar del caos diario de la ciudad de Buenos Aires (a partir del desenfreno de los artistas), así como de su capacidad para sorprender a sus habitantes… tanto en el buen sentido como en el malo. Además, parecía querer transmitir el concepto de que cada uno posee libertad para cambiar la realidad de todos los días, a partir de la irrupción de conductas asombrosas en lugares que consideramos comunes y corrientes. O tal vez haya que poner el foco en el hecho de que, en la filmación, nadie de los que estaban alrededor de los bailarines los observaba, como si fueran seres incomprendidos, o como si el resto estuviera demasiado ocupado con otra cosa.

Río conmigo, de Diego Franco: 7.5

Esta compañía también planteó un recorrido interesante por la plaza, demandando la atención de los espectadores con una propuesta conceptualmente ecléctica (al menos, a primera vista). De todas las que vi, esta coreografía fue la que hizo mejor uso del humor. Sobre todo, a partir de la divertida fonomímica de la canción “El amor no se puede olvidar”, del dúo Pimpinela (a todo esto, había unos turistas a mi lado que quedaron desconcertados). Destaco también la coordinación del grupo para las escenas en conjunto, donde cada uno estaba mirando hacia adelante.


Piezas representadas en la Plaza Mitre:

Los cuerpos, de Ramiro Cortez y Federico Fontán: 7

Una coreografía intensa y demandante, cuyo punto fuerte fue su originalidad. Ramiro Cortez y Federico Fontán bailaron en forma expresiva, y jugaron con las pausas para contar esta historia. ¿Se trata sobre la importancia de asumir la esencia o ilustra una transformación? Este proyecto que obtuvo el visto bueno de la Bienal de Arte Joven en Buenos Aires demuestra que la danza no necesita un gran número de intérpretes para cautivar al público. El final estuvo muy bien resuelto.

Vestidos de gracia, de Leticia Mazur: 7.5

Esta es la primera vez que un coreógrafo invitado por Ciudanza monta una coreografía para la compañía de danza del IUNA (Instituto Universitario Nacional del Arte). El manejo de los tiempos marcó la primera instancia de Vestido de gracia, en la que los bailarines adoptaban distintas poses en la colina, manteniéndolas por algunos segundos, para luego cambiar a otras. Con un vestuario que hacía referencia a los Jardines delVestidos de gracia no siguió esa línea, sino que los bailarines se mostraron más unidos que nunca, cantando una melodía primitiva y melancólica, y probando distintas frutas, que se iban pasando mientras estaban montados unos sobre otros. ¿Querría mostrar esta última parte la sexualidad en los tiempos modernos? Los bailarines se sacaron las hojas de parra de su ropa interior y las ubicaron en sus rostros. Esto me recordó la comparación que hizo el filósofo Joseph Pieper, que sostuvo que, hoy en día, “la hoja de parra se ha cambiado de sitio: lo que ahora cubre es el rostro”.
Edén, ¿nos estarían acaso tratando de mostrar la calma reinante antes de la aparición del pecado en el mundo? El título propone una interesante paradoja: pese a la aparente desnudez, los personajes estaban vestidos de gracia. Lo que siguió a ese primer momento fue muy atractivo visualmente, con los artistas perdiendo el conocimiento y rodando cuesta abajo (y volviendo a subir, saltando sobre quienes seguían girando) y con el genial montaje de la bajada de uno de ellos propulsado por una cadena humana. Según el relato bíblico, fue con el pecado original que los hombres se dieron cuenta de su desnudez, y esto les dio vergüenza.

Taller de Luis Biasotto: 3.5

Biasotto trabajó a partir del absurdo. Más allá de la puesta, esto apareció muy marcado en el texto y el vestuario (desfilaron el Hombre Araña, Eva, una gallina, un luchador de catch, un fantasma, entre otros). Si bien la primera parte parecía entretenida, coreográficamente se volvió repetitiva. Además, me pareció inadecuada la provocación en base a la figura de la Virgen María (a quien se la veía besando a Nerón). En vez de lograr el efecto esperado, ésta resultó extremadamente básica. Sobre el segundo tramo, la propuesta repuntó, y los intérpretes pudieron lucirse más en el momento de los bailes poco ortodoxos en pareja. La guerra de almohadas y el abrazo a uno mismo también fueron decisiones simpáticas.