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miércoles, 6 de mayo de 2015

Crítica de "Esa Palabra", de Manuela Perin y Lautaro Metral

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Esa Palabra

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2015 (El Método Kairós-Función única)

Nivel: 6.5 /8 
¿De qué se trata?: Una mujer reflexiona sobre su presente durante un vuelo de avión en el que recibe una noticia sorpresiva. Lo hace a través de canciones en italiano, inglés y castellano.

Original premisa la que se le ocurrió a Manuela Perin: situar un musical en un avión. Como antecedente, solo se me ocurre una escena de Tell Me On A Sunday (de Andrew Lloyd Webber y Don Black), con una canción en la que se habla del vuelo como un “refugio”. En un pasaje, la letra remarca “Por ocho horas enteras mi vida no está en mis manos”, y esta idea nos puede servir como puntapié para adentrarnos en Esa Palabra. Básicamente, porque en este espectáculo compartimos el viaje con una mujer cuya vida ha dado un vuelco, y el destino parece someterla a encontrar una respuesta a sus preocupaciones antes de aterrizar (el concepto del avión como espacio catártico tiene su refuerzo en el uso de la voz en off). Así, a la protagonista no le queda otra alternativa que hacerse planteos en ese espacio tan lejano y aislado, pero tan propicio para las revelaciones.
En espejo con el viaje en tres escalas de Manuela, yo también estructuraré el resto de esta crítica en tres escalas.

domingo, 26 de abril de 2015

Vuelve Manu Perín con "Esa Palabra"

Vuelve Manu Perín con Esa Palabra:
un show de alto vuelo

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2015 (El Método Kairós, El Salvador 4530, Palermo)
2 de mayo a las 21 hs.


Comparto la gacetilla de prensa de Esa Palabra, un espectáculo al que asistiré este sábado 2 de mayo. Nota: hacer click en las imágenes si se dificulta la lectura en la versión para celulares del blog.

**Y esta vez, el invitado de honor es el gran DAMIÁN IGLESIAS**

El vuelo cuenta con una base de despegue: puntualmente sale 21hs desde EL MÉTODO KAIRÓS, en El Salvador 4530 (pleno barrio de Palermo), el sábado 2 de mayo, y los pasajes están ya a la venta en el propio teatro (recomendamos reservar porque se agotan llamando al 48319663 ó por mail a info@elmetodokairos.com.ar ó chapeauargentina@gmail.com). También podés reservar tus tickets en www.alternativateatral.com.ar
Como bonus track, estará disponible el CD completo del espectáculo a la venta a la salida del teatro.

jueves, 12 de marzo de 2015

Crítica de "Daliniana", de Mariano Taccagni y Gaspar Scabuzzo

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Daliniana

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2015 (El Método Kairós)

Nivel: 6.5 /8 
  

¿De qué se trata?: “No es una biografía de Salvador Dalí. Tampoco representa una oda a su obra. Es una visita a su cerebro, a su imaginación ilimitada. Un paseo por el derrotero fantástico, surrealista, desgarrado de su cosmovisión artística, de su genio”.


El punto fuerte de la obra: la dirección de Mariano Taccagni.

Se le atribuye a Salvador Dalí la frase “La única diferencia entre un loco y yo es que el loco cree que no lo está, mientras yo sé que lo estoy”. Si algo me quedó grabado de lo que aprendí en la facultad sobre este pintor es su método paranoico-crítico, por el que simulaba un estado de locura para intentar ver las cosas como las vería un demente. A su vez, pretendía entrar en estado alfa a través del automatismo psíquico (por ejemplo, se acostaba en un sillón con una cuchara en la mano, para que lo despertara al caerse). Todo esto le permitía coquetear con el subconsciente, ese costado humano enigmático y a veces temible, como todo lo que no se puede domar. Justamente, el movimiento del surrealismo hace referencia a lo que subyace a lo real. A mi entender, Daliniana es un musical conceptual, porque no nos quiere mostrar un período en la vida del artista, sino que intenta adentrarnos en ese mundo retorcido e indeterminado que está más allá del estado de consciencia, pero a través de la mismísima psique de Dalí. Y lo más interesante es que lo logra.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Crítica de "(...) tan ruda.", de Carancho, arte escénico

Categoría: OBRA MUSICAL/WORKSHOP

Crítica de “(…) tan ruda.”

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2014 (Teatro El Método Kariós)

Nivel: 6.5 /8
  

¿De qué se trata?: Cuenta las vivencias de una familia en medio de un proceso judicial. Su suerte está en manos de dos nefastos personajes: el Fiscal Morales y el honorable Juez. La familia debe lidiar con los interrogatorios que planean estos dos personajes en sus encuentros en un mingitorio. En cada testimonio la madre, sus dos hijos y sus novias atravesarán puertas del presente al pasado develando sus recuerdos en instantes de flashbacks.


El punto fuerte de la obra: el libro de Carancho, arte escénico.

Es la ley como la lluvia,
nunca puede ser pareja,
el que la aguanta se queja,
más el asunto es sencillo,
la ley es como el cuchillo,
no ofende a quien lo maneja.
José Hernández (en Martín Fierro)

Cuando una obra es breve, es conveniente que yo también lo sea, para no correr el riesgo de adelantar demasiado. Más aún para un espectáculo como “(…) tan ruda.”, que parte de una premisa narrativa muy interesante: la información se dosifica, y se van atando cabos sueltos a partir de flashbacks o analepsis. De esta forma, nunca se pierde el interés en la resolución. Además, esta técnica permite abrirle la puerta a la reflexión personal de los espectadores, catalizada por cada una de las escenas. Es significativo destacar, entonces, la labor conjunta de todo el grupo de Carancho, arte escénico en la lúcida realización del libro y letras.

viernes, 3 de octubre de 2014

Crítica de "22:22 Crónicas de un mundo absurdo", de Lautaro Metral

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de 22:22
Crónicas de un mundo absurdo

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2014 (El Método Kairós)

Nivel: 6.5 /8
(Faltan 2 obras para completar el grupo de 3)


El punto fuerte de la obra: la dirección de Lautaro Metral.
*Nota: Si estás en la versión para celulares del blog, puede ser que no veas correctamente el texto que está debajo.

jueves, 21 de agosto de 2014

Crítica de "Para tibio, pastel de manzana", de Carla Liguori, Javier Raffa y Alejandro Brukman

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Para tibio, pastel de manzana

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2014 (Teatro El Método Kairós).
NOTA (2015): 2º TEMPORADA TAMBIÉN EN EL MÉTODO KAIRÓS.
DOMINGOS A LAS 20:30 HS.
Entradas: $150. Promoción: 2 x $250 + CD de la obra de regalo.
¡RECOMENDADÍSIMA OBRA! El mejor musical actualmente en cartel.


Nivel:
Estrella Verde
 (Le doy “estrella verde” a las obras que están muy por encima de la media y que, por esto, merecen trascender los parámetros habituales de calificación. Desde la implementación del nuevo sistema, solo esta obra tiene “estrella verde”)


¿De qué se trata?: De nueve historias que giran y se entrecruzan, en una propuesta interactiva que nos invita a reflexionar sobre las elecciones que tomamos en nuestra vida y su incidencia. Además, el público puede decidir el destino de cada vida jugada arriba del escenario.

El punto fuerte de la obra: el libro y las letras de Carla Liguori y Javier Raffa.

Hace algunas semanas tuve un debate con la amiga de una amiga. Ella me dijo: “Tenés que confiar más en que todo pasa por algo”. Le dije que eso me parecía cuestionable, pero sostuvo que el azar no existía. Frente a semejante determinismo (casi propio de los griegos a.C.), respondí: “Sin embargo, cuando alguien quiere tomar una decisión tirando una moneda, puede repetir esta operación varias veces con altas probabilidades de que se le presenten alternativamente los dos resultados: cara y seca”. La discusión siguió, pero el punto es que mi conclusión me remite a parte de lo que muestra este musical: nuestra vida es una puja entre las decisiones que tomamos (o intentamos tomar) y lo inevitable. Sin dudas, hay innumerables cosas que escapan a nuestro control (quiénes son nuestros padres, por poner un ejemplo de la obra). No elegimos estar vivos, y no obstante somos un conjunto de billones de células que se organizaron perfectamente a partir de dos. ¿Podemos elegir libremente y a consciencia qué hacer con lo que nos viene dado?

lunes, 23 de junio de 2014

Crítica de "Bodas de sangre", de Federico García Lorca, con música de Héctor Romero

Categoría: OBRA CON MÚSICA

Crítica de Bodas de sangre

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2014 (Teatro El Método Kairós).

Nivel: 6 /8
(Faltan 2 obras para completar el grupo)
  
 “(...) era un río oscuro, lleno de ramas,
que acercaba a mí el rumor de sus juncos y su cantar entre dientes”

¿De qué se trata?: Con la boda a punto de concretarse, una novia se verá acosada por el recuerdo de su pareja anterior: un hombre que está casado con su prima y cuya familia tiene una conexión oscura con la del novio.

El punto fuerte de la obra: la actuación de Tiki Lovera como la Madre.
Lovera es una de esas actrices que uno no puede encasillar. Como la Madre, tiene una presencia dominante y estoica, que consigue con una postura rígida y un manejo acorde del pulso dramático. Además, hay una cuota de virilidad en su criatura, si bien esto puede resultar contradictorio por cómo alaba la sumisión de las mujeres a los hombres. En efecto, considera que el hombre perfecto es el que deja “un hijo en cada esquina” (sí, hubiera sido fanática de cierto jugador de fútbol, pero no existía en los años 30). No obstante, al estar ausente ese poderío masculino en su casa (su marido y su hijo mayor fueron asesinados) fue ella la que se vio obligada a absorberlo.

Volviendo al pulso dramático, es vital tanto para la forma en que Federico García Lorca concibió Bodas de sangre como para la puesta de Marcelo Caballero.
Empecemos por lo primero. No es ninguna novedad que, si uno logra abstraer lo esencial, el argumento de Bodas de sangre es simple. Sin embargo, es el talento de García Lorca lo que le da volumen (a partir de los diálogos cortos pero punzantes, la simbología, el ritmo, las imágenes sensoriales, las metáforas, los tramos en verso y las acotaciones). Ciertamente, no es lo mismo estar abrazados que estar “abrazados como una exhalación”. Frases breves como “me duele hasta la punta de las venas” o “tus hijos son hijos tuyos nada más” encierra un gran impacto. Y con todo esto quiero llegar a que, según mi perspectiva, García Lorca quiso darle más relevancia a lo conceptual que a lo argumental. Eso explicaría por qué todos los personajes tienen nombres genéricos (la Criada, la Vecina, la Novia, la Suegra, etc.), dándoles un carácter más universal al quid de lo que se cuenta. Es cierto, Leonardo Félix tiene nombre y apellido. Si no conocés la historia de Bodas de sangre, tal vez te convenga saltear lo que queda del párrafo. Yo pienso que esto podría deberse a que García Lorca quiere mostrar cómo siempre hay alguien que es señalado como el culpable en cada tragedia, y cuyo nombre queda grabado en la mente de los demás. No obstante, sabemos que Leonardo no es el único culpable, pero en un principio es él quien está en el foco de nuestra atención y es él a quien acusamos. Christian Alladio lo sabe, y por eso no hace ningún esfuerzo para que nos congraciemos con él, como sí podría suceder en otras historias de amor prohibido.

En fin, si García Lorca buscaba transmitirnos un concepto, ¿cuál es? En realidad, no se trata de un único concepto, y como ya ha escrito sobre esto gente que ha analizado la obra en profundidad, me parece más adecuado para tratar aquí cuál es el concepto predominante en la puesta de Marcelo Caballero (dirección general). Caballero trabaja con la idea de que la desdicha y la muerte están acechando constantemente, esperando el momento para operar. Consigue esto, por ejemplo, a través de los cambios de ritmo (y por eso es que decía que el pulso dramático era importante). Como en un ciclo de sístole y diástole, se van alternando momentos donde dos personajes hablan entre ellos encerrados en un poco de suspenso con otros donde, de repente, se rompe esa atmósfera y toman participación quienes los rodean o ingresan. Ese afán de aislar porciones del total para después reintegrarlas va tejiendo la tensión, porque uno está al tanto de lo que puede llegar a pasar y de las consecuencias que esto puede traer para el resto de los personajes, que no presenció todos los diálogos. También, hay cambios de intensidad inesperados dentro de una misma situación: por ejemplo, cuando la Novia se está arreglando para la boda y tira la corona de azahar, se produce una variación en la atmósfera. Por supuesto, no hay que pasar por alto que Lorca quiso que una situación fundamental se desarrollara fuera de escena, jugando otra vez con el misterio y la presencia de la Muerte en cada rincón.

Un segundo factor que apuntala esto es la dirección de arte y escenografía del propio Caballero. Todo lo que está en escena queda expuesto ante el espectador (tal como el texto deja sobre el tapete las conexiones entre los personajes); no hay paneles que tapen a nadie. Los actores esperan a un costado durante algunas escenas. Esta desprotección nos hace pensar en que no hay forma de que estos seres escapen de la tragedia. De hecho, la misma Muerte, en la piel de la Mendiga, es capaz de pedirle a la Luna que ilumine a quienes quiere llevarse con ella. Por lo demás, la escenografía respeta con sencillez el ambiente rural y descampado de los terrenos de la Novia. El vestuario contribuye a borrar todo atisbo de alegría que podría verse en la boda.
[Un paréntesis: pienso que sería una idea divertida hacer alguna vez una versión de Bodas de sangre donde el público entre a un salón y se siente en las típicas mesas de casamiento, donde podrían ubicarse también algunos personajes, que después saldrían a bailar al centro. Sería una versión situada en una época más contemporánea.]

La música de Héctor Romero es el tercer pilar del concepto descripto. Las melodías tienen algo de tétricas (aún cuando son festivas) y son irrefutablemente españolas (cantadas, por momentos, con esa forma tan particular de romper suavemente la voz). Junto con la imaginativa y sombría poesía de Lorca, no nos dejan olvidar que la desgracia es inminente, pese a que todo nos parezca normal. Desde un primer momento, sabemos que algo anda mal cuando una canción de cuna habla sobre un caballo agonizante con bastante crueldad (y, precisamente, la figura del caballo cobrará más significado luego).
Cabe destacar el vigor de Carmen Mesa como bailarina y la pertinencia del golpeteo amenazante que marcó con su coreografía, emulando al de un caballo. Hace honor a su sangre española.
En cuanto al registro del elenco en general, se optó nuevamente por lo lúgubre y lo misterioso. Ha habido numerosas puestas de Bodas de sangre, y en muchas se ponía el acento en la pasión exacerbada, pero en este caso se podría decir que la elección actoral es coherente con el resto de la diagramación. Si bien, como dije antes, hay un claro destaque por parte de Tiki Lovera, otra actuación convincente resulta ser la de Chusa Blásquez (la Mujer), en un rol secundario.

El texto, que García Lorca estrenó hace 80 años en nuestro país, se presenta sin adaptación y hablado en español.

Notas:
1) Interesante la imagen tomada para la gráfica. Según pude averiguar, pertenece al pueblo de Níjar, donde habría ocurrido un crimen que inspiró a García Lorca para escribir esta obra.
2) ¿Por qué se llama Bodas de sangre y no Boda de sangre? Tal vez, porque no es sólo la boda que presenciamos la que se ve afectada por... bueno, lo que ya sabemos. Por lo demás, es un título bastante explícito, que nos sigue dando la pauta de que el concepto y la sensación que se busca transmitir importan más que la historia en sí.

Más información:
Dirección general: Marcelo Caballero
Dirección musical: Héctor Romero
Asistente de dirección y swing: María Laura Fuchs
Producción general: Jaime Díaz y M. Caballero
Elenco: Christian Alladio (Leonardo), Lucía Andreotta (La Mendiga), Chusa Blásquez (La Mujer), Conrado Busquier (El Leñador), Jaime Díaz (La Luna), José Manuel Espeche (El Padre), Tiki Lovera (La Madre), Pepa Luna (La Suegra), Mercedes Mastropierro (La Criada), Carmen Mesa (La Vecina), Lizzy Pane (La Novia) y Gonzalo Ramos (El Novio)
Músicos: H. Romero (guitarra) y Pablo Alexander (percusión)
Stage manager: Luciana Renne / Stage manager de piso: Déborah Zabala
Vestuario: Romina Ivanoff, Cristina Celentano y Estela Abdala Zarzur
Recreación de mobiliario de época: Sebastián Mur
Fotografía: Nacho Lunadei / Vanesa Schappi (en sala)
Prensa y comunicación: Marcelo Boccia RP

Teatro: El Método Kairós (El Salvador 4530)
Precio de las entradas: $90.-
Duración: 1 hora y 15 minutos aprox.
Funciones: domingo 20:30 hs.
Promoción: 2x1 para clientes de Cablevisión (consultar página web)

Twitter: @BodasDeSagre_
reservas@bodasdesangre.com.ar

sábado, 14 de junio de 2014

Crítica de "Juegos de fábrica", de Nicolás Manasseri, Iván Mazzieri e Ignacio Arigos

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Juegos de fábrica

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2014 (Teatro El Método Kairós).

Nivel: 6.5 /8
(Faltan 2 obras para completar el grupo)


El punto fuerte de la obra: la dirección actoral y puesta en escena de Nicolás Manasseri.
Manasseri supo usar todo el espacio escénico para montar la obra y es interesante ver cómo dispuso las entradas y salidas de cada personaje. Por ejemplo, cuando Uno (el líder) no está, hay cierto suspenso, porque uno no sabe qué podrá suceder si irrumpe y se encuentra con tal o cual situación. Otros factores apuntalan esa sensación inquietante: se escuchan las voces de los personajes que se van acercando y hay otros que sólo contemplan la escena y cuyo silencio intriga. Todo esto nos habla de que, pese a que la fábrica tenga sus recovecos, nada ni nadie puede escapar de ella.
Pero es a través de las interacciones del comprometido y enérgico elenco que Manasseri logra alcanzar una atmósfera sombría, por momentos, e intensa, por otros.

Veamos algo sobre el libro (también de Manasseri) para poder avanzar sobre ese punto. Si el mes pasado, en la crítica de L-14, te contaba que el panadero de la esquina de tu casa tenía poder y que las madres ejercían poder sobre sus hijos, esta vez nos toca reflexionar sobre el poder dentro del mundo infanto-juvenil. Un tema muy valiente, hay que reconocer. Muchas veces la sociedad idealiza esa etapa de la vida, ignorando lo compleja que es por estar sujeta a un alto grado de vulnerabilidad. Por supuesto, es también un período de grandes cambios. Y, por más que a varios padres les pese, los chicos y preadolescentes no están exentos de perversión. En la obra, todo esto se nos muestra a través de situaciones que no conviene adelantar, pero que ponen a prueba la ductilidad del elenco, que debe ir de un lado a otro, en medio de un juego frenético que roza los límites entre lo lúdico y lo retorcido y cruel.
Pero, ¿de dónde vienen estos impulsos violentos? ¿Cuál es la fuente de oscuridad? Les aseguro que no es la fábrica, sino lo que nunca se ve pero que está sobrevolando cada una de las conductas de los personajes: sus padres. Indudablemente, y hablando ahora de la vida real, lo que sucede en la casa afecta el comportamiento de los chicos y preadolescentes (“Si vos tuvieras otros papás, nos serías vos”, diría uno de los personajes). Tuve la oportunidad de coordinar talleres con niños, de los cuales muchos vivían en realidades complicadas, con enorme necesidad de afecto. El contexto donde se manejaban día a día afectaba su comportamiento, y por momentos había un fuerte clima de violencia. Me acuerdo que incluso, una vez, tuve que negociar con una especie de mafia infantil que le había desinflado la rueda de la bicicleta a un chico.
Pero no quiero desviarme demasiado, así que volvamos al planteo de la obra. Esa gelidez que rodea a los personajes es, evidentemente, fruto de la apropiación de las reglas del sistema de los adultos. Es más, podríamos decir que es una mecanización, unida al concepto de fábrica. Los chicos se vuelven instrumentales y se establecen reglas ridículas (como el pago del alquiler) y jerarquías. Convengamos que en nuestra vida cotidiana siempre hay un niño que toma el control del juego y trata de dirigir a los demás, pero en Juegos de fábrica esto se lleva al extremo del autoritarismo y la discriminación. Por esto, nos recuerda a la novela británica El Señor de las Moscas, de William Golding.

El elenco de la obra transita permanente tensión. Cada cual desprecia el sistema y el despotismo de Uno, pero tiene el sueño secreto de dominar a los demás y, además, se ha vuelto adicto al juego y no sabe qué otra cosa podría hacer aparte de estar en esa fábrica. La imagen de estar sin los padres y con un grupo de semejantes siempre atrae a los chicos por la libertad de acción y de exploración de varias aspectos que implica, y esto se refleja en Juegos de fábrica.
El nivel de los actores es parejo y se nota el trabajo en equipo, pero quiero destacar a Martina Zapico (Segundo) por su interesante composición y a Fernanda Provenzano por su forma de moverse en el escenario y su buena dicción.

Claro, la obra transcurre en el siglo XX, pero ¿qué sucede hoy en día? Muchos chicos abandonaron el juego cara y se meten a diario en el universo virtual. Incluso, pueden estar en la misma habitación, pero cada uno metido en su soporte tecnológico. ¿Y las ansias de liderazgo, competencia, poder y trasgresión de los límites? Se mantienen. Por eso es que escuchamos tantos casos de cyberbullying o sexting, donde el control de los padres está ausente, al igual que en la obra. Aclaremos que muchos de esos padres también quieren adquirir una posición dominante en las redes sociales, y están pendientes de cada “Me gusta”.

La música de Iván Mazzieri (letra y música) e Ignacio Arigos (música) trata de contarnos eso que están pensando o sintiendo los personajes, pero que no pueden expresar en voz alta. Por eso, irrumpe en forma de rock, como si, por lo menos dentro de su mente, quisieran decir fuerte y claro lo que les pasa, sin límites y sin miedos. Esto se condice con la potencia de la banda en vivo y de las voces. La inserción de estos momentos musicales, que emulan a recitales de rock, está subrayada por el frenético cambio de luces (diseñado por Christian Graciano). Los personajes miran a los espectadores, haciéndolos partícipes, y también bailan desatados. La coreografía de Fernanda Provenzano marca algunos movimientos mecánicos (unidos a la fábrica) y los alterna con otros de descontrol. También hay violencia en las coreografías, como si los chicos no pudieran despegarse de esa forma de relacionarse o no pudieran canalizar sus problemas de otra forma. Agarran elementos de la fábrica como si fueran micrófonos de mano (al mejor estilo Despertar de primavera).

La dirección de arte de Lu Rojo y Fernanda Provenzano propone un espacio con elementos amontonados, que permiten recomponer tanto el concepto de fábrica abandonada como el de juego (los chicos le atribuyen a los elementos un uso distinto a partir de la imaginación). El vestuario de Provenzano, poco colorido, acompaña los rostros demacrados de los personajes (a partir del maquillaje).

Me gustaría cerrar con el principio de una canción del musical Into de Woods, con letra y música del gran Stephen Sondheim, que tendrá pronto una adaptación cinematográfica (la experiencia nos muestra que las películas no suelen estar a la altura de los musicales originales, pero veremos qué pasa con esta y con Jersey Boys). La canción es “Children will listen”, e incluyo una traducción debajo, en la que no respeté ni la métrica ni la rima porque quiero ser fiel a lo que dice el contenido:

How do you say to your child in the night?
Nothing's all black, but then nothing's all white
How do you say it will all be all right
When you know that it might not be true?
What do you do?
Careful the things you say
Children will listen
Careful the things you do
Children will see and learn
Children may not obey, but children will listen
Children will look to you for which way to turn
To learn what to be
Careful before you say "Listen to me"

¿Qué le decís a un chico a la noche?
Nada es sólo negro, pero nada es sólo blanco
¿Cómo decir que todo va a estar bien
cuando sabés que puede no ser verdad?
¿Qué podés hacer?
Cuidado con las cosas que decís
Los chicos escuchan
Cuidado con las cosas que hacés
Los chicos van a ver y aprender
Los chicos podrán no obedecer, pero los chicos sí escuchan
Los chicos te mirarán a vos para ver hacia dónde orientarse,
Para aprender cómo deben ser
Cuidado antes de decir “Escuchame”


Más información:
Dirección general: Nicolás Manasseri
Dirección musical: Iván Mazzieri
Elenco: Renzo Morelli (Uno), Fernanda Provenzano (André), Nacho Medina (Fausto), Belén Ucar (Raúl), Martina Zapico (Segundo), Lu Fernández Méndez (Ana) y Maru Villamonte (Juana)
Músicos: Iván Mazzieri (bajo), Ignacio Arigos (guitarra) y Alejandro Roig (batería)
Asistente de escenografía y vestuario: Agustina Bonessi
Asistente general: Santiago Muños
Producción ejecutiva y producción general: Iván Mazzieri y Nicolás Mansseri

Teatro: El Método Kairós (El Salvador 4530, Palermo)
Duración: 1 hora y 25 minutos
Precio de las entradas: $90
Funciones: jueves a las 21 hs.
Fotos: https://www.facebook.com/pages/Juegos-De-Fábrica