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domingo, 21 de agosto de 2016

Crítica de "Todas las canciones de amor", de Santiago Loza

Categoría: OBRA CON MÚSICA

Crítica de Todas las canciones de amor

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2016 (Paseo La Plaza).


Una mujer se prepara para vivir un día emocionalmente agitado, que romperá con su rutina. Recibirá en su casa a su hijo, que hace unos años decidió instalarse en otro país. El planteo es sencillo, pero desde el momento en el que Marilú Marini aparece en escena, su personaje les promete a los espectadores que los llevará “de la mano”. Es que esta madre no se guardará nada de lo que revolotee por su mente en las horas previas al ansiado encuentro, que la tiene particularmente exaltada. Es más, algunas veces pedirá disculpas por el atropello de sus pensamientos, pero parece ser que sólo al compartirlos encuentra la forma de ordenarlos. La dramaturgia de Santiago Loza está plagada de imágenes sensoriales y descripciones puntillosas, dando cuenta del deseo de la protagonista de atesorar cada sensación que la remita a aquel esperado día. Ya sea para hablarnos de los nudos de los pies de su marido o contar cómo debió agacharse para buscar un objeto debajo de un mueble, ella quiere hacernos partícipe de cada detalle, y Loza encuentra las palabras justas para que el texto fluya y estimule nuestra capacidad para imaginar lo que se cuenta. Surgirán anécdotas del pasado y relatos con toques oníricos, y atrás de todo siempre habrá un torrente de sentimientos, transmitidos con suma calidez y maestría por Marilú Marini.

martes, 11 de agosto de 2015

Crítica de "Melodías de Diván", de Gastón Marioni

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Melodías de Diván

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2015 (Teatro Picadilly)

Nivel: 6.5 /8


¿De qué se trata?: Bárbara, Elena, Verónica, Sara y Raquel son cinco mujeres carentes, que buscan. Todas ellas han perdido algo muy valioso, una falta que las congeló en el tiempo. La causalidad las reúne; la cita es un encuentro fortuito y renovador, con un diván de testigo. Será Bárbara, una psicóloga especializada en psicodrama, quien una las historias.

El punto fuerte de la obra: Magalí Sánchez Alleno.


Cada tanto aparecen en la nutrida escena porteña sorpresas como Melodías de diván, una obra sin demasiadas pretensiones, pero altamente efectiva. Este espectáculo se inscribe en la tendencia de trasladar el diván a escena (como el exitazo TOC TOC o la reciente Bajo terapia, o incluso la incursión teatral del Lic. Gabriel Rolón con Historias de diván). Sin embargo, las pautas son distintas: el foco no está puesto ni en la comedia y mucho menos en lo estrictamente psicológico (que, de hecho, no tiene gran relevancia en la trama y aparece como  mero disparador para plantear otros temas). Melodías de diván es una especie de melodrama de suspenso, con dosis de humor y, por supuesto, música. Fue escrito y dirigido por el platense Gastón Marioni (artífice de Tanguito Mío, un sublime musical infantil).

miércoles, 5 de agosto de 2015

Crítica de "SpangTrash", de Judith Cabral y Matías Puricelli

Categoría: UNIPERSONAL MUSICAL

Crítica de SpangTrash

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2015 (La Pausa Teatral)

Nivel: 7 /8


¿De qué se trata?: Obra con canciones pop contemporáneas. Una noche de resaca, Jey (Judith Cabral) queda encerrada accidentalmente en el baño de su casa… encierro que será también puerta a la libertad. Un recorrido pop por el desamor y la búsqueda de identidad. ¿Quién no le contó en el baño a sus fantasmas y tristezas? A veces necesitamos encerrarnos para conocer lo más profundo de nuestro ser.

“Just a second we’re not broken just bent
and we can learn to love again”

SpangTrash nos presenta una separación amorosa en tiempos de los celulares, las playlists, el streaming y el shuffle y demás. Es, a su vez, el retrato de una cultura y del paso de la niñez a la adultez (reflejado en un cambio de perspectiva respecto del prince charming arquetípico de las películas de Disney). Pero todo esto se expone en la dramaturgia con deliberada mesura, porque las protagonistas son las canciones, y son ellas las que van hilvanando los sentimientos de la protagonista y modificando su forma de pensar. En realidad, las letras se convierten en pensamiento, vuelven a la consciencia pero son resignificadas en el contexto que atraviesa Jey. Ya no son simple entretenimiento, sino que operan enérgicamente en la vida de esta mujer (la cultura se asimila y se convierte en acción). Es por esto que, por más que puede no haber sido planteada así, sostengo que SpangTrash termina siendo una historia sobre el poder sanador del arte. El show evolucionó del simple recital que podría haber sido para mostrar un costado catártico de la música. Y la catarsis fue una función constante de este arte a lo largo de las décadas, tal como lo fue para una deprimida Bridget Jones (a quien se hace referencia en la obra). Pese a que Jey quiere superar sus frustraciones con alcohol, es la música la que surge y le hace ver las cosas de otra manera, enfrentándola con una sociedad moderna estereotipada y a la que le cuesta madurar.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Crítica de "Esa Palabra", de Manuela Perin y Lautaro Metral

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Esa Palabra

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2015 (El Método Kairós-Función única)

Nivel: 6.5 /8 
¿De qué se trata?: Una mujer reflexiona sobre su presente durante un vuelo de avión en el que recibe una noticia sorpresiva. Lo hace a través de canciones en italiano, inglés y castellano.

Original premisa la que se le ocurrió a Manuela Perin: situar un musical en un avión. Como antecedente, solo se me ocurre una escena de Tell Me On A Sunday (de Andrew Lloyd Webber y Don Black), con una canción en la que se habla del vuelo como un “refugio”. En un pasaje, la letra remarca “Por ocho horas enteras mi vida no está en mis manos”, y esta idea nos puede servir como puntapié para adentrarnos en Esa Palabra. Básicamente, porque en este espectáculo compartimos el viaje con una mujer cuya vida ha dado un vuelco, y el destino parece someterla a encontrar una respuesta a sus preocupaciones antes de aterrizar (el concepto del avión como espacio catártico tiene su refuerzo en el uso de la voz en off). Así, a la protagonista no le queda otra alternativa que hacerse planteos en ese espacio tan lejano y aislado, pero tan propicio para las revelaciones.
En espejo con el viaje en tres escalas de Manuela, yo también estructuraré el resto de esta crítica en tres escalas.

martes, 21 de abril de 2015

Crítica de "Bollywood", de Chet Walker y Jack Samuel Gill

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Bollywood, el musical

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2015 (Complejo Cultural 25 de Mayo)

Nivel: 6.5 /8 
  

¿De qué se trata?: Contada sobre todo a través del baile, Bollywood es una sucesión de cuadros que resultan un canto a la integración (de edades, estilos, géneros y posibilidades). Toma su nombre de la industria de cine de la India, que produce musicales ingenuos y románticos. Vino a Buenos Aires a montar la obra el estadounidense Chet Walker (experto en Fosse, coreografió el último revival de Pippin en Broadway). Junto con Jack Samuel Gill (noruego con raíces hindúes), buscaron unir sus estilos e integrarlos, a su vez, a otros géneros musicales.

El punto fuerte de la obra: la coreografía.


No me termina de cerrar el concepto de boliche como lugar para bailar, tal como lo entendemos en la actualidad. Se llega muy entrada la madrugada, para permanecer en general por un tiempo reducido. La música está tan fuerte que casi no se puede hablar. Y ya he expresado anteriormente que no comprendo el atractivo de la mayor parte de la repetitiva música electrónica, y no tengo idea de cómo se baila… si es que se baila o si los movimientos que hace gran parte de las personas se considera baile. Y sin embargo, en Bollywood nos encontramos con un cuadro impactante montada al ritmo de “Bang Bang (My baby shot me down)”, el hit de David Guetta, uno de lo grandes exponentes del sonido electrónico. Así, los movimientos vigorosos potencian los arreglos de Guetta, logrando una amalgama que resignifica y eleva la canción. Y esto es solo una muestra de los que pasa en Bollywood, un espectáculo que es relectura e integración constante.

sábado, 7 de febrero de 2015

Crítica de "Caprichos deliciosos", de Darío Bonheur

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Caprichos deliciosos

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2015 (La Biblioteca Café, 2º temporada)

Nivel: /8 


¿De qué se trata?: Una cantante y un pianista que comparten el escenario y la intimidad desde hace nueve años le cuentan su historia al público, de la mano de canciones de películas (en su mayoría, musicales).

El punto fuerte de la obra: la voz de Marisa Ini.

“¿Quién podría pedir algo más?”, dice el estribillo de esa eterna canción de los hermanos Gershwin llamada “I Got Rhythm” (que, como creo haber mencionado anteriormente, siempre me hace sentir más feliz). Lo que la letra pregona no es conformismo, sino agradecimiento. Del mismo modo, uno podría preguntarse qué más se le puede pedir a un entretenimiento redondo como el que brinda Caprichos deliciosos. La respuesta del público parece ser “nada más”, porque el show cumple con su cometido de crear una noche agradable (y, de hecho, el único pedido que se oye una vez terminado es el famoso grito de “¡Otra!”). Entonces, solo queda el agradecimiento.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Crítica de "La Celia", de Santiago Castelo, Emilio Sagi y Jordi López

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de La Celia

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2014 (Maipo Kabaret)

Nivel: /8
(Falta 1 obra para completar el grupo de 3)


¿De qué se trata?: Memoria sentimental de Celia Gámez (1905-1992), una actriz, cantante y bailarina argentina que reinó en España.

El punto fuerte de la obra: Ivanna Rossi.

Y al llegar te diré: ‘Mírame’
Y al mirar me dirás: ‘Quiéreme’
(…)
Para hacerme feliz mírame
Para hacerme soñar mírame
Si me quieres matar, mírame

Sí, Celia Gámez fue una artista argentina radicada en España que se caracterizó por acaparar miradas. A lo largo del espectáculo, nos enteraremos de cómo imponía modas, suscitaba rumores sobre su vida amorosa y llenaba teatros durante décadas. Sin embargo, en el creativo programa de mano se nos aclara que estamos frente a una “memoria sentimental”, y la denominación es acertadísima. Esto se debe a que ver La Celia es mucho más que observar el discurrir de una vida: es hacer un viaje en el tiempo y encontrarse cara a cara con una estrella y rememorar un estilo artístico al que estamos poco acostumbrados a disfrutar en vivo en nuestro país. De hecho, como bien se dice en la obra, en la Argentina Celia no era tan conocida como en España. Los argentinos estamos mucho más familiarizados, por ejemplo, con Sara Montiel, otra indiscutida reina de la canción española (y que, al igual que Gámez, interpretó el “Pasacalle de los nardos”).

jueves, 23 de octubre de 2014

Crítica de "Pueblo Chico, el musical", de Rubén Roberts y Emmanuel Degracia, con canciones de los 80

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Pueblo Chico, el musical

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2014 (Teatro Sha)

Nivel: /8
(Faltan 2 obras para completar el grupo de 3)


¿De qué se trata?: “Los adolescentes de la colonia menonita “Pueblo chico”, están en la etapa de decidir si se bautizan y se quedan en la colonia, o se van a probar la vida mundana. Si eligen la segunda opción, serán rechazados por sus familias y ya nunca podrán regresar... Antes de tomar semejante decisión, los jóvenes deciden llamar a su tío Levi -que abandonó la colonia de adolescente-, para que venga a contarles del mundo allá afuera. Claro que ellos desconocen que el tío ahora es una famosa Drag Queen en la gran ciudad, y que está llegando a “Pueblo chico”, para romper las reglas”.

Nota: Voy a interrumpir este artículo con citas de las versiones originales de algunas de las canciones que usa la obra.

jueves, 16 de octubre de 2014

Crítica de "Lo que hice por amor", de Pedro Frías y Omar Calicchio

 Categoría: UNIPERSONAL/CONCIERTO

Crítica de Lo que hice por amor

Buenos Aires, Argentina
Temporada 2014 (Teatro Sha)

Nivel: 6.6 /8
(Faltan 2 obras para completar el grupo de 3)


¿De qué se trata?: Pedro Frías, acompañado por el guitarrista Guido Cefaly, brindan “un concierto con estados, emociones y situaciones simples, complejas, sensibles y extremas. Música y poesía, siempre protagonistas en las historias de amor. El amor, siempre protagonista en la música y la poesía. ¿Qué hicimos por amor? ¿Cuántas canciones dedicamos? ¿Cuántas nos acompañaron y nos traen recuerdos?”. Participan dos cantantes invitados por semana.

viernes, 8 de agosto de 2014

Crítica de "Priscilla, la reina del desierto", de Stephan Elliot y Allan Scott

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Priscilla, la reina del desierto
Título original: Priscilla, queen of the desert
Basada en la película australiana The adventures of Priscilla, queen of the desert (1994)

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2014 (Teatro Tabarís).

Nivel: 7.5 /8
(Faltan 2 obras para completar el grupo de 3)
  

¿De qué se trata?: Dentro del colectivo Priscilla, dos drag queens y una transexual atravesarán el desierto australiano, desde Sydney hasta Alice Springs, para poder hacer un show en un casino. Aunque el resto no lo sepa, para uno de los personajes esta viaje encierra una importancia muy especial.

El punto fuerte de la obra: el trabajo de las tres Divas (Silvina Nieto, Gisela Lepio y Claudia Tejada).

Sin dudas, estas tres intérpretes son una referencia sobre cómo encarar bien las técnicas vocales denominadas belting y, sobre todo, mixed voice, tan usadas en Broadway y tan mal reproducidas por innumerables personas. En ningún momento sus voces suenan forzadas, y este dominio de la voz de pecho evidencia que sus cuerdas vocales fueron educadas. Esto permite que escuchemos versiones enérgicas y estremecedoras de las canciones. Como si fuera poco, cantan suspendidas por arneses, a una distancia considerable del escenario, y sin ningún signo de dubitación en sus rostros. Aunque no estén mirando a sus compañeros, son capaces de marcar el pulso musical en varios momentos.
Un párrafo aparte merece el superlativo número en el que Silvina Nieto (en el rol que ocupó antes Florencia Benítez) canta desde un palco “Sempre libera”, una magnífica aria de La Traviata (es inmortal la versión de María Callas). [A todo esto, cuando hice la crítica de la obra La Extraviada, un lector muy atento de este blog ya me había remarcado que este momento también era memorable en la película.] En ningún otro montaje del mundo se habían arriesgado a hacer este número en vivo.

lunes, 24 de febrero de 2014

ESPECIAL: El reestreno de "The Manhattan Club", de Alicia Orlando + exhibidor

Categoría: OBRA MUSICAL

ESPECIAL: El reestreno de The Manhattan Club + exhibidor

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2014 (Teatro del Viejo Mercado).

El sábado pasado fui a ver nuevamente el musical The Manhattan Club (cuya crítica publiqué el año pasado), en su nuevo espacio: el Teatro del Viejo Mercado. Antes había estado en el Centro Cultural Borges. La nueva sala es más parecida al ámbito de club de jazz en el que transcurre la obra, dado que los espectadores se sientan alrededor de mesas, y pueden disfrutar del espectáculo mientras comen o toman algo.
Con seis intérpretes en escena y cuatro músicos tocando el piano, el contrabajo, el saxo y la batería, este espectáculo sigue funcionando como un buen recital de varios de los éxitos del gigante George Gershwin. Un paréntesis: muy atinada la referencia a la impresionante “Rhapsody in blue” cuando se nombra a Gershwin.
Esas canciones inmortales suenan bien gracias a la precisión de la banda de jazz. Los actores, por su parte, se acoplan con visible felicidad a ese ritmo, y sus voces se potencian cuando están juntas (especialmente las masculinas, en cuadros como Swanee). El sonido del teatro me sorprendió en el buen sentido.
“I got rhythm” sigue siendo el mejor número, y es una canción que siempre me hace sentir un poco más feliz, independientemente de quién la cante. Yo creo que una filmación de ese momento vende la obra por sí sola.
En esta versión, las escenas que antes se proyectaban se representan en vivo.
Ya lo he comentado en el caso de otras obras, pero emprendimientos de autogestión como este no dejan de maravillarme, por la forma en que quienes están involucrados defienden el proyecto y dejan todo por él. No buscan un alto rédito económico; buscan hacer la función como un fin en sí mismo. Por supuesto, prefieren que la sala esté llena, pero le ponen ganas aunque esto a veces no pase.
Es probable que veamos resurgir a The Manhattan Club en unos meses, dada la tenacidad del grupo que lleva adelante el proyecto. Es más, se parecen mucho a sus personajes en la obra.
Le agradezco a Omar Tubio y a Alicia Orlando por contactarme e invitarme.
Como me gusta hacer con algunas de las obras, les dejo un pequeño homenaje: un exhibidor inspirado en el espectáculo. Verán fotos donde el exhibidor está vacío y otras donde se colocó en él el programa de The Manhattan Club, para mostrar cómo se usa.



Más información:
Dirección general, guión y coreografía: Alicia Orlando
Dirección musical y arreglos: Ricardo Pereyra
Duración: 1 hora y 15 minutos
Lugar: Teatro del Viejo Mercado (Lavalle 3177, en frente al shopping Abasto) // www.teatrodelviejomercado.com // 2055-8500
Elenco (en orden alfabético): Claudio Barneix, Carlos del Pino, Daniela Losada, Alicia Orlando, Valeria Robles y Omar Tubio
Banda: Ricardo Pereyra (piano), Mariano Tito (contrabajo), Pablo Fortuna / Hernán Galeano (saxo) y Federico Orlando (batería)

Funciones: por el momento, ya terminó esta breve temporada, pero no se descarta que regrese

domingo, 9 de febrero de 2014

Crítica de "Nunca digas nunca", de Marisé Monteiro, con canciones de los años 60

Categoría: OBRA MUSICAL

Crítica de Nunca digas nunca

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2014 (Ciclo “Teatro en las Plazas”).

Calificación: /10


¿De qué se trata?: En los años 60, Gastón (Juan Manuel Bevacqua), un sexólogo, profesor y escritor no muy exitoso, se instala en una cabaña en el Sur Argentino, para compartir las vacaciones con Silvina (Yanina Groppo), su séptima mujer, unos años más joven que él. De repente, llega Dodó (Nacho Medina), el hijo adolescente que Gastón tuvo con su primera mujer. Luego de que éste sufra un accidente, arriba también su sobreprotectora madre, una cocinera famosa llamada Sabrina (Silvia Pérez). Vale aclarar que Silvina desconocía la existencia de Dodó y creía que Sabrina estaba muerta. Las complicaciones seguirán cuando una tormenta de nieve los deje varados a todos en la casa, y cuando llegue a ella el médico del pueblo (Mariano Depiaggi).

El punto fuerte de la obra: la actuación de Yanina Groppo, como Silvina.
De todos los integrantes del elenco, es aquella que transmite mayor frescura y naturalidad, y es la que logra el mejor trabajo vocal. El público lo reconoce, dándole un cálido aplauso (al menos, durante la función que presencié en la Plaza Gral. Manuel Belgrano, el 4/2). Su desempeño en el canto contrasta sustancialmente con lo que hacen sus compañeros (salvo por alguna intervención correcta de Mariano Depiaggi). Está claro que la mayor parte del elenco se mueve mejor como comediante que como cantante, un rol en el cual hacen agua.
Se podría objetar que, dentro de una comedia, esta situación no es grave, y se disimula que algunas versiones de canciones suenen desprovistas de afinación. Es el caso, por ejemplo, de “Como lo hice yo” (mítico tema de Sandro), que si se interpretara de la misma manera en un homenaje al gitano le ganaría a los actores el odio perpetuo de todas sus “nenas”. También, hubo ciertos problemas con el tempo, más allá de que hubo ciertas interferencias de sonido que distrajeron a los artistas. De todas formas, para ser un espectáculo al aire libre, el sonido estuvo bastante bien.
La música instrumental provenía de pistas pregrabadas. Cuando la de “Hace frío ya” comenzó a fallar, los actores no resolvieron muy bien el asunto en escena (la apuntada Groppo intentó). No obstante, debo reconocer que luego tomaron confianza y salieron adelante, terminando la canción a capella.

Les tocó nada menos que a Valeria Ambrosio (experimentadísima en musicales basados en canciones preexistentes) y a Leonardo Gaetani lidiar con las limitaciones vocales del elenco. Acertaron al tratar de mantenerlos dentro de un registro acotado. En lo actoral, donde pudieron trabajar con mayor comodidad, lograron mantener el ritmo de comedia de situaciones que el texto de Marisé Monteiro marcaba.
Con respecto al trabajo autoral de Monteiro, respeta esos códigos de sitcom y logra que toda la familia se pueda interesar por el relato (algo que, es justo decirlo, viene haciendo hace rato, con varios buenos trabajos aptos para todo público). Además, hace que las distintas generaciones se rían de cosas distintas. No obstante, tanto el humor como la historia resultan un poco predecibles, pero esto se debe a ese anhelo de querer entretener a un público variado (donde las distintas generaciones se ríen muchas veces de diferentes cosas). En la función a la que asistí, conté 8 reacciones de risas más o menos generales entre los espectadores. Algunos de estos chistes fueron festejados con aplausos, así como el comentario de que a los políticos nunca hay que creerles.
De todas formas, Monteiro parece comprender que la historia, en este caso, es lo de menos (por no ser extremadamente sólida) y pone el acento en el humor (básico) y, sobre todo, en las canciones de los años 60, su mayor acierto.
Eligió un repertorio divertido y alegre, que se puede acompañar con los shalalala, shubaduba y prrrrrr propios de la época. Además, apela al efecto nostálgico, dado que fueron canciones muy populares en nuestro país. Una buena idea fue elegir sólo fragmentos de estas melodías, para poder incluir una mayor cantidad sin extender demasiado la duración.
Si vamos a lo estrictamente dramático, muchísimas canciones parecen fuera de lugar dentro del guión (véase, por ejemplo, la inexplicable aparición de “Blowin’ in the wind”), pero queda claro que no se incluyeron para hacer avanzar el relato.
Por cierto, la obra tiene un buen arranque, con el personaje de Silvina bailando al ritmo de la disparatada “Sul Cucuzzolo”, de Rita Pavone.

Esta es la lista de números musicales:
1. “Te quiero ver bailar” (Los Náufragos)
2. “Contigo aprendí” (Armando Manzanero)
3. “Mi juramento” (Violeta Rivas – Chico Novarro)
4. “Cuéntame” (Fórmula V)
5. “Blowin’ in the wind” (Bob Dylan)
6. “Como lo hice yo” (Sandro)
7. “Love me do” (The Beatles)
8. “California dreamin’” (The Mamas & the Papas)
9. “Hace frío ya” (Hilda Lizarazu – Original en italiano: Nada Malanima)
10. “Un trotamundos” (Nicola Di Bari)
11. “Libre” (Nino Bravo)
12. “Lo mismo que a usted” (Palito Ortega)
13. “Yo no soy esa” (Mari Trini)
14. “Explota” (Rafaela Carrá)
15. “Un muchacho como yo” (Palito Ortega)
16. “Dame fuego” (Sandro)
17. “Y te has quedado sola” (Los Iracundos)
18. “Como yo te amo” (Raphael)
19. Popurrí final

La gran Mecha Fernández ideó una coreografía extremadamente simple, pero que respeta el estilo del período retratado. No obstante, hubo unos breves momentos de falta de coordinación entre los actores (a veces, se miraban entre ellos para corregirlo) y otros donde fijaban la vista en el piso.
El vestuario es lo suficientemente equilibrado (no es muy llamativo, pero no pasa desapercibido). La escenografía es buena y bastante detallada, y ayuda a imaginar la cabaña. Se utilizan efectos de sonido que contribuyen, también, a la ambientación o buscan hacer reír (algunos, con mayor suerte que otros).

La idea del gobierno de la ciudad de hacer teatro gratuito en las plazas es una iniciativa maravillosa, que permite acercar esta disciplina a una gran cantidad de personas, que lo celebran agradecidas. Lo mismo sucede con el "Festival Shakespeare", que es de una calidad altísima, y cuya cuarta edición comienza el 15 de febrero (http://www.festivalshakespeare.com.ar/).
La baja calificación que le puse a la obra fue para ser justo con las demás, pero no quiere decir que no la recomiende para quienes quieran disfrutar de una comedia liviana para toda la familia, que más allá de sus irregularidades despierta interés (en gran parte, gracias a sus canciones).

En resumen: Una comedia de Marisé Monteiro que, probablemente, merecía un mejor destino. Si bien el guión es simple, entretiene gracias a los fragmentos de canciones de los 60 (si uno deja pasar las regulares interpretaciones de un elenco que, mayoritariamente, se siente más cómodo en lo actoral que en el canto y en el baile). Una buena oportunidad para disfrutar de teatro al aire libre y en familia.

Más información: http://agendacultural.buenosaires.gob.ar/evento/nunca-digas-nunca-con-silvia-perez/8949
Próxima función: martes 11 de febrero, en Plaza Irlanda (Donato Álvarez y Gaona; Caballito)
Duración: 1 hora y 10 minutos
Fotos: http://www.buenosaires.gob.ar/noticias/continua-teatro-en-las-plazas-en-almagro

viernes, 31 de enero de 2014

¡"Forever Young" cumplió 400 funciones! + Pastillero-Homenaje

 Categoría: OBRA MUSICAL

ESPECIAL:
¡Forever Young cumplió 400 funciones!

Buenos Aires, Argentina.
Temporada 2014 (Metropolitan Citi).

Los actores festejaron con una torta al finalizar la función nº 400. De izq. a der.: Melania Lenoir, Walter Canella, Mariela Passeri, Germán Tripel, Andrea Lovera, Christian Giménez y Pablo Bronzini. En temporadas anteriores, participaron también Omar Calicchio, Gimena Riestra, Ivanna Rossi, Martín Ruiz y Carlos Casella.

El jueves 30 de enero de 2013, en su tercer año consecutivo en cartel, el musical Forever Young alcanzó las 400 funciones realizadas. Esta es una cifra poco frecuente para la cartelera argentina, restringida a pocos títulos, y no hay antecedentes cercanos de un musical que haya logrado lo mismo. El éxito se debe, en gran parte, a que la obra se vio favorecida por el boca a boca, más allá de que contó con el apoyo de la crítica.
Si bien algunos miembros del elenco fueron rotando a lo largo de estas tres temporadas, su calidad nunca decayó, y pudo sostener el muy buen timing que la caracteriza desde su estreno en El Picadero.
Esta no es una crítica de la obra (esta ya se encuentra publicada en blog hace algunos meses), sino un reconocimiento especial. Sí puedo decir que, habiendo visto una de las primeras funciones (no había pasado ni un mes del estreno) y la número 400, noté que su capacidad para entretener seguía intacta. En parte, gracias a que los intérpretes siguen siendo excelentes y su caracterización es hilarante (por la voz, los tics de cada personaje y el trabajo físico), pero también por la divertidísima adaptación local que se hizo del guión. No obstante, se agregaron o reemplazaron un par de chistes. El que empieza cuando Melania pregunta “¿Vos sos sietemesino?” es muy gracioso, y provocó un aplauso del público.
Como habrán visto, publiqué una foto con el programa y la entrada de la obra, tanto de la primera vez que fui a verla como de la última ocasión.

Por último (aunque, en realidad, es el motivo principal de esta nota), quería dejar un pequeño homenaje a Forever Young. Entonces, decidí armar un pastillero que transmitiera la alegría de los viejitos de la obra, considerando que, aunque los detesten y los escupan, ellos también necesitan tomar sus fármacos. Por eso, en esta maqueta, verán que coloqué una pastilla dentro de la urna funeraria donde descansa Francella (aunque, aún en 2050, siga en pantalla la repetición de Casados con Hijos). La urna está sostenida por Pablo (el pianista), y me verán sacar el fármaco para mostrar cómo se usa como depósito de píldoras. Así, como aconseja Walter al final de la obra, trato de no dejar que nada les "amargue la vida" a los protagonistas... ni siquiera los medicamentos.




Dirección: Daniel Casablanca
Teatro: Metropolitan Citi (Av. Corrientes 1343).
Duración: 1 hora y 35 minutos.
Precio de las entradas: desde $180 hasta $240.
Prensa: Agencia On Stage Development.
Funciones y promociones: consultar en https://www.plateanet.com/Obras/forever-young

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